Paris - France

Crónica de Viaje - Maire de Paris - France

Hace menos de un mes, mientras realizaba un recorrido por algunas ciudades europeas, pude observar la fuerte campaña que se viene realizando a favor de la colombo-francesa Ingrid Betancourt, secuestrada el 23 de Febrero de 2002, por las FARC.

En la mayoría de los Ayuntamientos se exhiben pancartas en las que se clama la libertad de Betancourt, incluso la “Maire de Paris”, la ha declarado ciudadana ilustre.

Mi deseo es que la situación del conflicto colombiano se pueda solucionar pronto, para que todos quienes sufren tengan por fin un poco de paz.

Foto by mattabad - Milano Italia

Salamanca - Universidad

En el mundo hispano no hay mejor referente en el aspecto académico que Salamanca, ciudad de monumentales edificios, marcada por la historia y la literatura, que alberga a una de las Universidades más antiguas de Europa. Con una arquitectura marcada por la piedra dorada de Villamayor, los templos religiosos y facultades brillan con luz propia, generando en el visitante o estudiante una sensación energética extraña que lleva a la contemplación y al estudio, y que en momentos desencaja por las pinturas de los Vitor, anagramas de color rojo, realizados en honor al doctorando, que denotan el símbolo de la victoria, los cuales se encuentran en los muros de los inmuebles de la ciudad, algunos aún guardan esas tonalidades escarlatas, mientras otros desvanecidos por el paso del tiempo, crean una atmósfera especial en esta urbe Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Así mientras escribo esta crónica en el escritorio de mi residencia de estudiantes, en Alcalá de Henares, miro por la ventana y veo a mis compañeros sentados en el prado con sus libros y computadoras, el ruido es casi nulo y lo único que invaden son algunas risotadas de alumnos de medicina que festejan por la finalización de un examen. Al pasar algunos días en Salamanca, pude comparar los ambientes que se viven en algunas de las ciudades universitarias españolas, donde las constantes son: el servicio tecnológico, la movilidad, el bienestar del estudiante y el alto nivel académico de los programas de estudios, así sin ir muy lejos los centros académicos italianos, franceses, alemanes e ingleses, sin mencionar los americanos, han logrado la convivencia de las universidades con la Urbe.

A pesar de la distancia, hace poco pude revisar por la prensa digital, que el rector de una de las universidades cuencanas, presentó un proyecto que busca una congruencia del saber, la cultura, las artes y las ciencias, dentro del concepto de Ciudad Universitaria, una interesante propuesta, que sin duda se encuentra sustentado por estudios que avalan el mismo; me pareció interesante la idea de manejar las nociones de sedes urbanas, con espacios dedicados exclusivamente a la cultura, parques tecnológicos y de investigación, vinculados a la idea de Ciudad Saludable.

Además del proyecto al que me he referido, el resto de instituciones académicas, también mantienen interesantes propuestas en beneficio de la ciudad que guardan mucha relación con el desarrollo científico y sustentable de Cuenca, solo a manera de ejemplo cabe mencionar el “Jardín Botánico”, que la I. Municipalidad lleva acabo junto con la Universidad del Azuay; incluso ese concepto de Cuenca como Ciudad Universitaria, ha sido desgastado ya por algunos políticos durante las campañas electorales, sin embargo hasta el momento esas acciones, solamente han quedado en elaborados discursos.

Sería interesante que los diferentes actores sociales, Universidades, políticos, profesionales y ciudadanos, discutan el real alcance de Cuenca como una Ciudad Universitaria, que logre englobar en un proyecto común los múltiples propuestas que cada uno por su lado loablemente lo vienen realizando, pues es preferible aglutinar el conocimiento y encaminarlo a favor de los cuencanos, y hacer de nuestra ciudad un verdadero referente en el campo académico y de la investigación, haciéndonos realmente merecedores de ese calificativo de Cuenca, Atenas del Ecuador.

Artículo que lo publiqué en Diario El Mercurio

Imagen Vía Diario Marca

Ya son 31 alegrías que el equipo merengue a brindado a su afición durante sus participaciones en la Liga Española de fútbol, y muchas más en eventos internacionales.

Con una de las plantillas más fuertes del mundo, jugadores con entrega  y ambición, nos entregan a la afición una nueva copa.

Gracias Real Madrid.

Imagen vía Diario El País.

Uno de los encantos de vivir en Alcalá de Henares, ciudad del padre del Quijote, es que la belleza del arte se respira por las plazas, callejones y auditorios, así durante todo el mes de Abril pudimos compartir un sin número de actividades dentro de la agenda del “Festival de la Palabra”, donde la poesía de Gonzalo Rojas y Antonio Gamoneda, el teatro, la melancolía del jazz y la pasión del tango, crearon la atmósfera previa al 23 de Abril, día que se conmemora la muerte de Don Miguel de Cervantes y Saavedra, y en el que además se realizó la XXXI entrega del Premio Cervantes, institucionalizada anualmente por el gobierno de España, y que durante la ceremonia de entrega de este año el Rey Juan Carlos I, se refirió a este como “uno de los mayores tesoros que compartimos de la lengua española”, evento que premia la propuesta literaria que ha criterio de la Academia de la Lengua, contribuye a expandir el acervo de la lengua castellana y recoge los valores culturales de los países que la utilizan. El premio se encuentra dotado de una atractiva recompensa económica para el ganador, y su celebración la preside el Rey de España en el Paraninfo de la Universidad de Alcalá, lugar donde el ganador lee su discurso.

Este año este importante galardón fue nuevamente seducido por la poesía, con una valiosa obra llena de fuerza, denuncia social y energía del argentino Juan Gelman, quien inició su etapa creativa desde muy temprana edad, donde recibió gran influencia ideológica que se refleja en su obra, pues perteneció a la Federación Juvenil y posteriormente al Partido Comunista, razón por la cual fue perseguido por la dictadura militar de Reorganización Nacional, teniendo que exiliarse en países europeos, sin embargo su familia fue víctima de la sangrienta represión, por lo que perdió a su hijo y nuera, desgracias que volvieron de Gelman un ferviente defensor de los Derechos Humanos, obteniendo una gran satisfacción al encontrar a su nieta a principios de este siglo en Montevideo, quien la acompañó a referir el pasado miércoles el Premio Cervantes.

Al escuchar el discurso de Juan Gelman durante la gala del Cervantes, pude advertir una breve exaltación al Quijote, así como una minuciosa extracción de pasajes líricos de la Obra de Cervantes que nos llevaba a comprender esa importancia poética en la literatura, sin embargo el clímax de su intervención llegó, cuando al referirse a su obra indicó “Pero ahí está la poesía: de pie contra la muerte”, lo que posteriormente le llevó a narrar las penurias de la pobreza, de esta manera se refirió a los momentos crueles que ha tenido que atravesar su país y la humanidad entera por culpa de algunos regímenes, pero que aún nos quedan otros enemigos, como la pobreza y la injusticia, que conducen a la muerte.

Sin embargo, el próximo año las reglas cambiarán en el Premio Cervantes, la dotación económica se incrementará en algunos miles de euros, pero sobre todo se intentará una independencia en el aspecto político e ideológico de su jurado, pues desea alejarse del oficialismo, pues algunos de los ganadores anteriores, tuvieron cierta empatía por los presidentes españoles, lo que ha generado cierta polémica dentro del ambiente literario, que se busca dejar atrás con estos cambios que se introducen.

Resulta interesante como un evento, no solo puede reflejar las realidades sociales de los países hispanoamericanos, sino sobre todo los vínculos reales que existen, basados en la cooperación, cultura y creación artística, que nos hace crecer siendo más humanos y más hermanos, pese a la diversidad.

Artículo publicado en Diario El Mercurio

El profesor Antonio-Enrique Pérez Luño, ha elaborado un interesante trabajo respecto a la Teledemocracia que lo incluye en su libro “¿Ciberciudadaní@ o ciudadaní@.com?”, donde clasifica a la Teledemocracia otorgándole una faceta débil (partidos políticos-democracia representativa) y otra fuerte (participación directa del ciudadano), sin embargo vemos como estos planteamientos doctrinales que se han venido elaborando durante los últimos años, muchas veces tienden a no reflejar fielmente lo que cada sociedad democrática logra, y sobre todo no encontramos un Estado donde se puedan observar elementos de una sola de las categorías citadas, pues al no ser estáticos, siempre cambian y se acoplan ante adversidades y ante los avances tecnológicos.

Por un lado se encuentra el proceso mediante el cual los sujetos de los partidos políticos usan actualmente nuevos canales para establecer el contacto con los electores, gracias a las NT, cabe añadir que Sartori, al referirse a la relación del ser humano con los nuevos canales mediáticos, realiza una fuerte crítica en la cual advierte que el hombre se va convirtiendo en un simple usuario, dispuesto a satisfacerse solamente de las informaciones que le brindan los medios, dejando de lado su labor crítica y reflexiva, llegando a aceptar lo que viene dado, situación que se verá reflejada en el aspecto político y social, con un desapego total del individuo ante su realidad, y sobre todo esa pérdida de capacidad de reacción ante los problemas que se le puedan llegar a presentar, puesto que este se encuentra diseccionado por el pensamiento de quien maneja la información, y si éste es quien tiene los recursos, podríamos asistir a una nueva forma de dominación, donde el ciudadano al volverse usuario dependiente del sistema tecnológico, abstractamente al confiar plenamente en esto entrega su opinión y voluntad a un tercero, quién lo introducirá en una explotación de “servidumbre de la información”, donde pese a estar con noticias y detalles, las ideas claras y el crecimiento en conocimientos del individuo son realmente escasos.

Sin duda esta tesis resulta extremadamente crítica con la influencia de las NT en la Teledemocracia, sin embargo es interesante reconocer que en el procesos de integración de ciudadanía con la administración, no solo la sociedad de la información ha servido como enlace durante el proceso electoral, para la planificación de los planes de gobierno para cada comunidad, sino lo importante es que con los medios que en la actualidad se disponen, dinamizar la comunicación y la retroalimentación entre administrador y administrados, para que el intercambio de ideas y pensamientos además de ser canalizado de manera rápida y efectiva, podrá ser sincero, crítico y sobre todo libre, dejando que el ciudadano pueda a su vez trasmitir sus necesidades, quejas e ideas al jefe del distrito, ayuntamiento, prefectura, etc.; creando un sistema de comunicación entre iguales, que otorga sobre todo una dosis importante de reflexión política al individuo, quien al sentirse que su criterio es atendido, no solo que se interesa más por el desarrollo de la sociedad que le rodee, sino que al estar satisfecho genera un sentimiento de confianza en el sistema de democracia y participación directa a través de las NT, como lo explica el profesor Pérez Luño.

Las repercusiones de las NT no se circunscriben a los procesos electorales, sino que se proyectan en un amplísimo mosaico de relaciones entre los poderes públicos y los ciudadanos. Uno de los grandes retos de las democracias del presente es posibilitar una red de comunicación directa entre la Administración y los administrados que redunde en una profundización democrática y en una mayor transparencia y eficiencia de la actividad pública. En los países anglosajones y escandinavos existe, desde hace algunos años, una fecunda experiencia de conexión de los ciudadanos a redes virtuales aplicadas a la Administración Pública“.(A. PÉREZ-LUÑO, “¿Ciberciudadaní@ o ciudadaní@.com?”, Barcelona 2004.p.64)

Sala de la Gioconda o Mona Lisa. Museo de Louvre, Abril 2008.


Madrid
.- Entre mezcla de ilusión y curiosidad, cada vez que viajamos a alguna ciudad nos desvivimos por conocer la mayor parte de monumentos históricos, plazas, atractivos naturales, y sobre todo los museos más sobresalientes; ante ello no escatimamos esfuerzo, presupuesto y ni siquiera el estado físico nos detiene, llegando hacer largas colas en las taquillas, para tomarnos la foto del recuerdo y ver en pocos minutos las obras maestras exhibidas, y luego algunos de estos viajeros recrean actitudes del recordado pishquista intelectual vanagloriándose en lo posterior de esta visita con familiares, amigos y colegas.

De esta manera, mientras uno recorre los principales destinos europeos, no es difícil encontrar al individuo descrito entre los concurridos pasillos del Museo del Louvre, que tropezándose entre el tumulto, busca simplemente obras como la Gioconda, la Venus o la Victoria, caso que se repite en los Museos del Vaticano, donde el turista ni siquiera se fija en las extraordinarias salas de Rafael, y corre apresurado a mirar 5 minutos los frescos de Miguel Ángel en la Capilla Sixtina.

Así es preferible que con mochila a la espalda con los elementos esenciales y con la guía de la ciudad en la mano, descubramos siempre la esencia del lugar que visitamos, percibir los elementos tradicionales, mezclarse con la gente, encontrar entre las callejuelas esa chispa que le da vida a las urbes, y por qué no, comparar los atractivos que veamos con las de nuestro hogar.

Aún recuerdo el invierno madrileño, cuando en compañía de Matías Abad Merchán, decidimos visitar las obras de Goya y de Velásquez en el Museo Nacional del Prado, nunca nos imaginamos pasar más de dos horas con un viento frío que cual cuchillas nos perforaba el cuerpo, mientras escuchábamos un sinnúmero de idiomas y nos divertíamos contemplando los artistas callejeros que con su picardía sacaban más de una sonrisa fuera de sus bufandas a los turistas, y aunque el limitado presupuesto de estudiante nos ponía en incertidumbre, nunca dudamos en invertir los recursos que sean con tal de estar más cerca del arte en las diferentes pinacotecas de la capital madrileña.

Sin embargo, ¿hacemos lo mismo cuando nos encontramos en nuestra ciudad de origen?
Es difícil encontrar largas colas a las puertas del Museo de Arte Moderno o Museo de las Conceptas, escasos rostros infantiles miraremos en el Museo Pumapungo o en el Museo de las Culturas Aborígenes; pese a vanagloriarnos de ser la capital de la cultura del Ecuador, cada vez el cuencano de a pie, se vuelve menos participativo y pone barreras frente a cualquier tipo de manifestaciones artísticas, en la mayor parte de casos por desconocimiento que por desgano.

Interesante fue la iniciativa llevada en la última Bienal de Cuenca, donde las obras se expusieron en la calle, y aunque a muchos les causó impresión, fue interesante la repercusión que causó en los ciudadanos, que despertó en estos belleza, inconformismo, etc.; pero aún hace falta que los Museos salgan a la calle y lleguen a toda la población, que desde Sayausí hasta Monay, y desde Checa hasta Santa Ana, el conocimiento y la cultura se difundan, para que todos así podamos construir una sociedad guiada por la Luz de la razón y apoyada en la belleza del arte.

Artículo publicado en Diario El Mercurio.

* La idea de este artículo nació luego de una grata conversación con un buen amigo, al regreso de mi viaje.

Al Gran Wyoming del programa “El Intermedio“, no se le escapa nada; en competencia con el Chiqui Chiqui, la cadena española La Sexta, cada día pone a su público nuevas bromas, ahora relativas al Franquismo.

Sin duda los productores de estos programas han creado un interesante espacio para poner en manifiesto las realidad y particularidades de un diverso pero interesante pueblo español.

Escena captada a las orillas del Sena, cerca de Notra Dame en París, los artistas callejeros siempre con su picardía y originalidad.

En la década de los ochenta se inició el uso de la denominación yuppies (young urban professional) por sus siglas en inglés, a los jóvenes profesionales urbanos, a ese emergente grupo de individuos que una vez superados los períodos liberales de los setentas, con la revolución sexual y cultural de la mano, vieron que era hora de regresar a las prestigiosas aulas universitarias, titularse, e incorporarse en la rutinaria vida consumista que daba inicio.

Muchos críticos han calificado a este colectivo, como un aborrecible evolución del ser humano hacia el materialismo y hedonismo que lleva al desprendimiento de la idea de formación de una familia, al cual se lo trata de matizar con la imagen de éxito ya sea en la faceta empresarial o intelectual; sin embargo, ¿hasta que punto es “detestable” este estereotipo de obrero de cuello blanco?

Podríamos decir que este fenómeno se ha reproducido de manera acelerada en nuestra ciudad, pues gran cantidad de cuencanos de las últimas generaciones han visto traducido su ideal de éxito en todo tipo de aventuras que le lleven a explorar ya sea de manera académica o artística el viejo continente. A veces hasta sin darnos cuenta, y cual si se tratase de un reflejo condicionado, buscamos emular los grandes viajes realizados por nuestros poetas y literatos de inicios del siglo XX, e identificamos a la ciudad Luz o Madrid como nuestros referentes, y creemos que por el simple hecho de visitar estas comarcas, por osmosis el conocimiento se nos pegará y regresaremos a nuestra natal Cuenca, como verdaderas lumbreras de sabiduría.

Si la descabellada experiencia que le he narrado, no la ha vivido usted amable lector en carne propia, de seguro algún familiar o conocido la haya pasado. Sin importar el marco temporal, unos cargados su tocadiscos, walkman, discman y ahora los más evolucionados el ipod, el ilustre ateniense se ha desprendido de su Santa Ana de los cuatro ríos, y en un viaje cargado de sueños y esperanzas se ha enrumbado al otro lado del charco para deambular por Les Champs-Élysées, o inspirarse en aquel capullito de Amancay que dejó, mientras ve que las aguas del Sena se niegan a alejarse, o a lo mejor solamente persigue sus proyectos que se escapan en las fuentes de Florencia, y se quedan estáticos en las aulas de una de las universidades de Madrid.

Mientras escribe y estudia en un departamento diminuto que logró alquilar en una de estas ciudades, se da cuenta que su realidad dista mucho de esa aspiración mágica que tuvo cuando aún vivía en su ciudad natal. A pesar que el arte y la hermosura del paisaje europeo lo ha deslumbrado, ahora más que nunca es consciente que tiene que regresar a su país, y se compromete a que con el conocimiento adquirido podrá contribuir a engrandecer su patria.

A su llegada al Ecuador, nuevamente se da cuenta que sus sueños le son ingratos, y pese al sin número de títulos académicos que ha obtenido, las puertas no se le abren fácilmente, pero aún así sabe que debe construir una sociedad más justa, ese lugar donde todos quisiéramos que nuestros hijos crezcan. Así esa errónea idea del Yuppie Ateniense que les he narrado solo podrá vivir en el imaginario colectivo de cada uno de los cuencanos, o me equivoco?

Artículo publicado en Diario El Mercurio

CRUSA (Ciudad Residencial Universitaria) Alcalá de Henares

Y mucho más tiempo duro la expectativa por la llegada de la nieve, o soportar las bajas temperaturas en las madrugadas gélidas de la Comunidad de Madrid, y ya con un “decreto” previo de la autoridad en cambios de estaciones, como el Corte Inglés, con anuncio de nueva temporada, podemos decir que ya es primavera!… incluso desde el Domingo 30, con nuevo horario.

La frescura del verde y azul inician a dominar los paisajes, y ese espíritu de renacimiento nos contagia. Y así, otro año más volvemos a esta metamorfosis climática.