
Es la segunda vez que viajo para tierras Gallegas; su cultura, energía y tradiciones cada vez me atraen más.
Una mezcla de lo verde y esa humedad que me trae recuerdos de la “Atenas” y con la magia del mar que golpea insesantemente las costas.
“mais alá do azul ceo,
mais alá do verde mar.
daquel lugar a onde o vento
retirase a descansar.
daquel lugar saín un día
cara un mundo que non podería
mais que en soños ser verdade”. José L Dasilva N.

La magia de los celtas me ha conquistado, y es donde pienso descansar.







5 comments
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Febrero 12, 2008 en 11:55 am
Ludo, en exilio
Allá es el fin del camino. Allá es Finisterra.
Febrero 13, 2008 en 7:57 pm
Matt
hay que volver pronto a suelo gallego, indispensable para relajarse
Febrero 13, 2008 en 10:10 pm
Andrew
nada como un descanso bien merecido a orillas del Atlántico
Marzo 27, 2008 en 11:07 am
Creencia, Sentimiento y Energía « Ateniense en Madrid
[...] una experiencia similar, pero al otro lado del charco, hace poco fue la segunda ocasión que realicé la última etapa del camino de Santiago de Compostela; pese a que menos de la mitad de las personas que lo hacen, han dejado de lado el valor religioso [...]
Mayo 5, 2008 en 9:49 am
mglon
una precisión: no está tan clara la presencia de celtas en Galicia. Es más un invento de los románticos del Rexurdimento (Pondal, Murguía, etc…
que un hecho histórico comprobado.
http://frecuencias.wordpress.com/2008/03/12/kallaikoi/