Ecuador y los Derechos Humanos

 Imagén: Deviantart – tuky tuky

En mí artículo anterior me referí a las generalidades del Sistema Interamericano de Derechos Humanos, por ello para complementarlo considero que es necesario abordar el análisis de la Corte Interamericana y sobre todo un ligero acercamiento a la situación de los Derechos Humanos en el Ecuador.

Para evitar confusiones que en ocasiones vienen desde los propios profesionales del derecho o activistas políticos, es importante recordar que para que un caso de supuesta violación de los Derecho Humanos pase al análisis de admisibilidad por parte de la Comisión, este debe cumplir con: el agotamiento de los recursos internos (haber intentado solucionar el caso según la legislación interna), debe presentarse dentro de los 6 meses siguientes a la fecha de la notificación de la decisión con la que se agotó los recursos internos, además no se podrá presentar un caso que ya esté siendo conocido dentro de otro mecanismo internacional de protección de los derechos humanos, así también se debe tratar de la violación de derechos de una persona natural, y por último no podrá ser admitida una petición de cuarta instancia, fórmula que se refiere a que la Comisión no puede servir como tribunal de apelación, para revisar las sentencias de los tribunales nacionales, simplemente porque el peticionario considera que la sentencia es errónea o injusta.

De esta manera cuando dicha petición sea admisible por parte de la Comisión, esta será enviada ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, órgano convencional, que no depende orgánicamente de la OEA, la cual se encuentra formada por 7 jueces que no representan a ningún Estado, sino que acceden al puesto por méritos propios. La Corte tiene 3 competencias en materia de Derechos Humanos: la primera conocida como preventiva o cautelar, la cual ha sido diseñada para que no se produzca un daño irreparable a la persona (medidas provisionales). Mientras que la segunda tiene un carácter consultivo, ya que a través de esta puede dar respuesta a las consultas de los Estados o a los órganos de la OEA, respecto a compatibilidad, interpretación de la Convención; y la última es la contenciosa, utilizada para resolver las controversias que le someten los Estados o la Comisión, en esta también se encuentra la de supervisar el cumplimiento de sus propias sentencias. No olvidemos que al tratarse de Estados Soberanos, debe existir la declaración expresa del Estado para someterse a la competencia de la Corte, aceptándola casi todos los países latinoamericanos a excepción de Estados Unidos y Canadá.

En esta artículo no pretendo abordar profundamente el aspecto procesal, sin embargo, es importante conocer que los magistrados de la Corte realizan un examen de fondo, estudiando los hechos y la determinación del derecho aplicable, así también la importancia de las pruebas de acuerdo al acervo del conjunto probatorio. Luego de lo cual se puede llegar a dos conclusiones: 1) No se violó los derechos humanos previstos en la Convención, y el caso termina; o, 2) Se determina que efectivamente se violó un derecho, y se pasa a las reparaciones a la víctima, siendo estas pecuniarias (indemnizaciones de carácter económico por daño material o moral), y las no pecuniarias (petición de perdón por parte del gobierno en medios de comunicación, publicación de la sentencia, etc.).

Respecto del Ecuador se han presentado algunos casos contenciosos, como el de la profesora Consuelo Benavides Cevallos, en el cual se establecieron reparaciones y costas, así como el Caso Tibi, lamentable situación por la cual tuvo que atravesar nuestro país respecto a los errores en el sistema judicial y penitenciario. Dentro de la competencia de otorgar medidas provisionales por parte de la Corte, se ha planteado el caso del Pueblo Indígena Sarayaku en el cual se busca proteger la identidad cultural y la forma de vida de estas comunidades.

Con el actual marco constitucional y con los sistemas internacionales de protección de derechos humanos, no podemos permitir que la libertad y nuestras garantías nos sean arrebatadas de manera burda y violenta, es tiempo de reaccionar y pedir reivindicaciones necesarias para el desarrollo de nuestra sociedad.

Lo publiqué en Diario El Mercurio 

About these ads

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s