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Aprovechando los generosos feriados decretados en el país, muchos ecuatorianos viajaron para compartir con sus familias a diferentes destinos turísticos del Ecuador. La gran afluencia de pasajeros a las terminales terrestres fue la constante, primando en estos el desorden, el aglomeramiento y la inseguridad.
No faltaron las noticias de nuevos asaltos a unidades de transporte público en las vías de nuestra provincia, situaciones que generan pánico a turistas y pasajeros que diariamente se desplazan por estas rutas.
En mi caso personal, me vi obligado a retornar de la provincia de Santa Elena en autobús. Realmente pensé que la experiencia iba a ser del todo calmada, sin embargo me equivoqué.
Al llegar al Terminal Terrestre de Salinas, ni siquiera me acercaba a la venta de boletas, y por algún motivo extra sensorial, dos individuos ya sabían dónde me dirigía, y pese a encontrarme a tiempo, me indicaron que el autobús ya estaba saliendo y que debía correr por los pasillos, caso contrario lo perdía, así que obedecí cada una de sus órdenes; en ese momento comprendí que era un serrano fácil de engatusar.
Al abordar el vehículo me acomodé en mi asiento, saqué un libro y me coloqué mis audífonos, sin embargo no pasaron más de 3 minutos, y los parlantes del bus se encendieron con la selección de la bachata más rebuscada y el reguetón de contenido, anulando a mis audífonos, e incorporándome a un mundo extraño en donde la música no se la califica por su armonía ni por su contenido, simplemente por la estridencia.
Realmente agradecí al llegar a Guayaquil y cambiar de ambiente en una terminal de pasajeros con todos los servicios, y totalmente amigable al turista. Atrás quedaban mis recuerdos de la infancia cuando llegar a la Estación Jaime Roldós, significaba estar cerca de un verdadero infiernillo. Pese a las comodidades que ofrece esta moderna infraestructura de transferencia, al subir nuevamente al autobús, el caos volvió a hacerse presente, pues la impuntualidad en el cumplimiento de las frecuencias realmente molesta, y mientras me acomodaba en mi puesto, el pasajero de mi lado se encontraba en un avanzado estado etílico, lo que lo llevó a caer totalmente dormido en mi hombro durante las cuatro horas de regreso.
El autobús se detuvo en casi todas las poblaciones para recoger pasajeros, incumpliendo así las políticas de las empresas que sostienen que el viaje se realiza directo a la ciudad, sin paradas. En cada momento que alguien ingresaba a la unidad mi nerviosismo se incrementaba pues se dice que la mayor parte de asaltos ocurre justamente porque en el trayecto los delincuentes suben a los buses. Mi viaje fue interminable, y el tiempo transcurría lento, muy lento mientras pasábamos lugares críticos donde ocurren este tipo de delitos, como El Tamarindo, Yerba Buena hasta llegar a Molleturo, sin embargo tuve la suerte de no ser uno más de los asaltados en estas vías de la provincia.
A usted querido lector, la descripción le parecerá un viaje a lo más profundo de Macondo o de un día más en Haití, pero No, todo lo narrado sucede en Ecuador; un país que quiere crecer en base a su promoción turística. Los recursos naturales no nos faltan, tampoco los destinos, sin embargo si queremos potenciar estas actividades, primero debemos trabajar en la comodidad, seguridad y atención que un turista y que cada uno de nosotros nos merecemos, pero que a veces tememos en exigirlo.
Lo publiqué en El Mercurio
Dentro de la edición del 19 de Junio de 2008, la Revista ecuatoriana VISTAZO, en su artículo
“La Prensa que ellos quieren“
realizan una interesante aproximación a la prensa digital y a los blog´s ecuatorianos, revelando interesantes encuestas respecto a la utilización de estas nuevas formas de democratización de los medios de comunicación, y sobre todo a la credibilidad que los jóvenes tenemos respecto a estos.
Entre los “blogueros de corazón“, se cita a nuestro blog: Ateniense en Madrid, espacio que se caracteriza por brindar opinión principalmente de temas políticos y acontecimientos sucedidos en Ecuador, España y el mundo.
Con un análisis profundo, serio y objetivo.
Para leer la noticia completa: (Parte 1, Parte 2, Parte 3)
Además se mencionan los blogs de:
Indignados tus hijos del Yugo ; y
Aunque para mí, los verdaderos blogueros de corazón, creo que son:
Auraneurotica (Blog de Ludo)
@ Salmanca (Blog del Master Geek Abad)
Cuando este blog (Ateniense en Madrid), se encuentra a punto de cumplir su primer año; el medio español Tribuna Latina lo ha incluido en el ranking, de los 20 blogs, que a criterio de su redacción, les ha llamado su atención.
Es interesante que nos incluyan en su lista, y nos da una razón más para continuar escribiendo, y convertir a esta bitácora en un espacio que muestre la realidad latinoamericana y europea, desde una óptica distinta.
En todos mis viajes, acompañado siempre de mi máquina de fotos y mi guía de la ciudad, he podido encontrar siempre los lugares típicos que nos recomiendan para la visita obligada, sin embargo, mientras uno recorre el corazón de las mismas, puede encontrarse con lugares que vinculan esa interesante historia entre Europa y América, este fue el caso, que me llevó a redactar este post, puesto que mientras recorría París en esta primavera, y me disponía a cruzar el “Pont Alexandre III”, a mi izquierda pude encontrarme con un homenaje del pueblo francés al Libertador Simón Bolívar, formado de manera académica y esotérica en el viejo continente.
Mi sorpresa fue encontrar la semana pasada, mientras recorría las hermosas tierras del País Vasco, en su capital Bilbao, la Casa donde habitó Bolívar, de 1800 a 1803, y fue desde esta morada, que envió las cartas para su matrimonio, vía “poder judicial”, con su amada María Teresa.
Lugar muy bien mantenido, sin embargo, la placa que describe este monumento histórico, ha sido presa de algún descomedido, como sucede lastimosamente en la mayor parte de edificios patrimoniales.


Photo by denialpolez
Resulta curioso ver la forma como algunos medios de comunicación durante la última década han tratado el fenómeno de la migración de los ecuatorianos en Norteamérica y Europa, captando principalmente los escándalos, agresiones o muertes, complementándolo con un poco de sentimentalismo, marcado por trasmisiones en vivo y en directo, de saludos entre familias separadas, otorgando un protagonismo extremo a cada lágrima que derraman nuestros compatriotas, sin embargo, ¿la migración es solo esto?.
La prensa al tener la delicada función de manejar los contenidos de la información que llega al público, la cual le servirá para discernir, y crear un concepto, en ocasiones una distorsión puede crearnos falsos escenarios y situaciones; y pienso que una de ellas es el de la migración; me encuentro haciendo mi postgrado, ya cerca de un año en España, y de acuerdo a mis experiencias y convivencia, me he podido dar cuenta como simplemente se enfoca al inmigrante como al ecuatoriano desesperado, que ante la crisis en su país tuvo que huir a un país extraño, lejos de su gente, y que por su situación, los habitantes del Estado receptor abusan constantemente de este, y el inmigrante no tiene otra salida que refugiar sus penas gastando algunos euros en el locutorio llamando a su familia, o tarareando una canción de Byron Caicedo en la Casa de Campo de Madrid, mientras se prueba la última camiseta del Barcelona o el Deportivo Cuenca.
Así, de manera casi involuntaria hemos creado un estereotipo del inmigrante, y nos olvidamos del sin número de estudiantes que se forman en las mejores universidades europeas, desde Salamanca hasta Bolonia, o los profesionales que aportan con sus conocimientos en las principales empresas de la región, quienes también han creado una imagen del Ecuador, pero como no generan verdaderas “noticias”, muy pocas veces se contarán en la prensa.
Sin embargo, la otra cara de la moneda es también realmente preocupante, donde los medios europeos, influenciados por nacionalismos extremos, van creando una figura de los inmigrantes, que también dista mucho de la realidad. Resultando ya común, que cuando un ciudadano español comete un delito, a lo mejor no merecerá ser titular de ningún diario, pero cuando se trata de un inmigrante, la noticia estallará, y servirá para desprestigiar a este colectivo, nuevamente mostrando una verdad a medias.
El inmigrante se ha convertido en héroe para unos y villano para otros, por la distorsión de la información que llega a la ciudadanía tanto ecuatoriana como española, por lo que es importante que se trabaje en políticas encaminadas a mostrar las realidades de este fenómeno de una manera objetiva, encontrando los errores, apoyando a las personas para su integración, y sobre todo diagnosticando las causas que han llevado a que se produzcan altercados en la sociedad receptora, con medidas que reflejen lo que los estudios y estadísticas nos dicen, y que pocos quieren aplicarlas.
Así, la prensa nos otorga dos caras de la moneda en cada continente, cada una con su versión y criterio, y ninguna reflejando las realidades de este fenómeno, en el cual somos todos nosotros los llamados a otorgar soluciones desde nuestra función en el sistema.
Lo publiqué en Diario El Mercurio

Imagen vía Aura Neurótica – Ludo
Con algunos días de antelación a la visita del presidente Rafael Correa a España, empezaron a circular invitaciones para la conferencia “Transformaciones políticas en Ecuador”, que iba a llevarse acabo en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Complutense de Madrid, incluso algunas redes sociales en Internet anunciaban el evento. Como era obvio, el evento me llamó la atención y haciendo un espacio entre los estudios, me puse la chaqueta y tomé el tren para Madrid, y entre conexiones de líneas de metros y autobuses, llegué al alejado campus de Somosaguas, donde el primer mandatario del Ecuador dictaría su charla.
El gran salón de esta casa de estudios se iba llenando de estudiantes, de entre ellos pocos éramos los ecuatorianos y curiosamente me senté en medio de, un detractor y un defensor acérrimo de la “revolución ciudadana”, así que pude tener un criterio totalmente objetivo del evento, donde con casi una hora de retraso, el presidente Correa hizo su ingreso en medio de un sequito impresionante de asesores, seguridad, y uno que otro dirigente político, que con insignias y colores del movimiento de gobierno quería hacerse presente, sin obtener mayor resultado entre los asistentes.
Al inicio se escucharon gritos de consignas revolucionarias, las mismas que no encontraron aceptación en el auditorio, y en seguida Rafael Correa inició con su intervención; su emoción era latente, se sentía como si había regresado a las aulas, en medio de universitarios con actitud desenfadada, el presidente dejo de lado la ponencia formal que tenía preparada y prefirió hacer un diálogo más cercano con los asistentes.
Por momentos me sentía perdido y creí estar en una clase de Historia Económica de Latinoamérica de segundo semestre, y que no se trataba de la Universidad Complutense, sino que era la San Francisco, pero de algo estaba seguro, el profesor seguía siendo Rafael Correa Delgado, quien con un buen manejo de estadísticas y con sus infaltables narraciones de experiencias como Ministro de Economía y como actual presidente del Ecuador, mostró una radiografía de izquierdas de la situación económica de nuestro continente.
El balance de la gira del primer mandatario fue positiva, teniendo en cuenta que Uribe, al igual que Correa, son los presidentes mejor valorados de Latinoamérica según lo indica la consultora mexicana Mitofsky, situación que hace difícil que sus interlocutores apoyen solamente a uno de los dos países. Por ejemplo el presidente español es hábil a la hora de enfrentar este tipo de situaciones, por lo que no dio un apoyo irrestricto a un determinado país, quedándose en un punto medio, ofreciéndose más bien como un interlocutor para una ansiada solución a la crisis que nos enfrenta con la hermana república de Colombia.
Sin duda que el Correa que llegó a España a reivindicar el nombre del Ecuador, fue otro del que se muestra diariamente ante los medios nacionales, se notaba como un presidente sereno y de consensos, un estadista, completamente diferente al que se retrata en la prensa digital que diariamente leo, lo cual me llamó gratamente la atención, sin embargo esperaría que sea ese mismo presidente el que regrese a mí patria a tender puentes con otros grupos y tenga esa visión amplia de país, como la que demostró en Madrid.
Lo publiqué en Diario El Mercurio
Imagen vía Diario El País.
Uno de los encantos de vivir en Alcalá de Henares, ciudad del padre del Quijote, es que la belleza del arte se respira por las plazas, callejones y auditorios, así durante todo el mes de Abril pudimos compartir un sin número de actividades dentro de la agenda del “Festival de la Palabra”, donde la poesía de Gonzalo Rojas y Antonio Gamoneda, el teatro, la melancolía del jazz y la pasión del tango, crearon la atmósfera previa al 23 de Abril, día que se conmemora la muerte de Don Miguel de Cervantes y Saavedra, y en el que además se realizó la XXXI entrega del Premio Cervantes, institucionalizada anualmente por el gobierno de España, y que durante la ceremonia de entrega de este año el Rey Juan Carlos I, se refirió a este como “uno de los mayores tesoros que compartimos de la lengua española”, evento que premia la propuesta literaria que ha criterio de la Academia de la Lengua, contribuye a expandir el acervo de la lengua castellana y recoge los valores culturales de los países que la utilizan. El premio se encuentra dotado de una atractiva recompensa económica para el ganador, y su celebración la preside el Rey de España en el Paraninfo de la Universidad de Alcalá, lugar donde el ganador lee su discurso.
Este año este importante galardón fue nuevamente seducido por la poesía, con una valiosa obra llena de fuerza, denuncia social y energía del argentino Juan Gelman, quien inició su etapa creativa desde muy temprana edad, donde recibió gran influencia ideológica que se refleja en su obra, pues perteneció a la Federación Juvenil y posteriormente al Partido Comunista, razón por la cual fue perseguido por la dictadura militar de Reorganización Nacional, teniendo que exiliarse en países europeos, sin embargo su familia fue víctima de la sangrienta represión, por lo que perdió a su hijo y nuera, desgracias que volvieron de Gelman un ferviente defensor de los Derechos Humanos, obteniendo una gran satisfacción al encontrar a su nieta a principios de este siglo en Montevideo, quien la acompañó a referir el pasado miércoles el Premio Cervantes.
Al escuchar el discurso de Juan Gelman durante la gala del Cervantes, pude advertir una breve exaltación al Quijote, así como una minuciosa extracción de pasajes líricos de la Obra de Cervantes que nos llevaba a comprender esa importancia poética en la literatura, sin embargo el clímax de su intervención llegó, cuando al referirse a su obra indicó “Pero ahí está la poesía: de pie contra la muerte”, lo que posteriormente le llevó a narrar las penurias de la pobreza, de esta manera se refirió a los momentos crueles que ha tenido que atravesar su país y la humanidad entera por culpa de algunos regímenes, pero que aún nos quedan otros enemigos, como la pobreza y la injusticia, que conducen a la muerte.
Sin embargo, el próximo año las reglas cambiarán en el Premio Cervantes, la dotación económica se incrementará en algunos miles de euros, pero sobre todo se intentará una independencia en el aspecto político e ideológico de su jurado, pues desea alejarse del oficialismo, pues algunos de los ganadores anteriores, tuvieron cierta empatía por los presidentes españoles, lo que ha generado cierta polémica dentro del ambiente literario, que se busca dejar atrás con estos cambios que se introducen.
Resulta interesante como un evento, no solo puede reflejar las realidades sociales de los países hispanoamericanos, sino sobre todo los vínculos reales que existen, basados en la cooperación, cultura y creación artística, que nos hace crecer siendo más humanos y más hermanos, pese a la diversidad.
Artículo publicado en Diario El Mercurio

Madrid.- Entre mezcla de ilusión y curiosidad, cada vez que viajamos a alguna ciudad nos desvivimos por conocer la mayor parte de monumentos históricos, plazas, atractivos naturales, y sobre todo los museos más sobresalientes; ante ello no escatimamos esfuerzo, presupuesto y ni siquiera el estado físico nos detiene, llegando hacer largas colas en las taquillas, para tomarnos la foto del recuerdo y ver en pocos minutos las obras maestras exhibidas, y luego algunos de estos viajeros recrean actitudes del recordado pishquista intelectual vanagloriándose en lo posterior de esta visita con familiares, amigos y colegas.
De esta manera, mientras uno recorre los principales destinos europeos, no es difícil encontrar al individuo descrito entre los concurridos pasillos del Museo del Louvre, que tropezándose entre el tumulto, busca simplemente obras como la Gioconda, la Venus o la Victoria, caso que se repite en los Museos del Vaticano, donde el turista ni siquiera se fija en las extraordinarias salas de Rafael, y corre apresurado a mirar 5 minutos los frescos de Miguel Ángel en la Capilla Sixtina.
Así es preferible que con mochila a la espalda con los elementos esenciales y con la guía de la ciudad en la mano, descubramos siempre la esencia del lugar que visitamos, percibir los elementos tradicionales, mezclarse con la gente, encontrar entre las callejuelas esa chispa que le da vida a las urbes, y por qué no, comparar los atractivos que veamos con las de nuestro hogar.
Aún recuerdo el invierno madrileño, cuando en compañía de Matías Abad Merchán, decidimos visitar las obras de Goya y de Velásquez en el Museo Nacional del Prado, nunca nos imaginamos pasar más de dos horas con un viento frío que cual cuchillas nos perforaba el cuerpo, mientras escuchábamos un sinnúmero de idiomas y nos divertíamos contemplando los artistas callejeros que con su picardía sacaban más de una sonrisa fuera de sus bufandas a los turistas, y aunque el limitado presupuesto de estudiante nos ponía en incertidumbre, nunca dudamos en invertir los recursos que sean con tal de estar más cerca del arte en las diferentes pinacotecas de la capital madrileña.
Sin embargo, ¿hacemos lo mismo cuando nos encontramos en nuestra ciudad de origen?
Es difícil encontrar largas colas a las puertas del Museo de Arte Moderno o Museo de las Conceptas, escasos rostros infantiles miraremos en el Museo Pumapungo o en el Museo de las Culturas Aborígenes; pese a vanagloriarnos de ser la capital de la cultura del Ecuador, cada vez el cuencano de a pie, se vuelve menos participativo y pone barreras frente a cualquier tipo de manifestaciones artísticas, en la mayor parte de casos por desconocimiento que por desgano.
Interesante fue la iniciativa llevada en la última Bienal de Cuenca, donde las obras se expusieron en la calle, y aunque a muchos les causó impresión, fue interesante la repercusión que causó en los ciudadanos, que despertó en estos belleza, inconformismo, etc.; pero aún hace falta que los Museos salgan a la calle y lleguen a toda la población, que desde Sayausí hasta Monay, y desde Checa hasta Santa Ana, el conocimiento y la cultura se difundan, para que todos así podamos construir una sociedad guiada por la Luz de la razón y apoyada en la belleza del arte.
Artículo publicado en Diario El Mercurio.
* La idea de este artículo nació luego de una grata conversación con un buen amigo, al regreso de mi viaje.

















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