El Estatuto de Roma, instrumento internacional que regula la Corte Penal Internacional define al genocidio como aquellos actos “perpetrados con la intención de destruir total o parcialmente a un grupo nacional, étnico, racial o religioso…” y lo primero que pensamos es que este tipo de crímenes pueden ocurrir en los países que forman el cuerno de África o en los Balcanes, sin embargo, en Latinoamérica durante décadas se cometieron estos horrendos crímenes que recién tienen responsables.
Guatemala es un país donde cerca del 40% de su población es indígena, la cual durante la sangrienta dictadura de la década de los ochenta sufrió la eliminación sistemática de su población a cargo de fuerzas militares y paramilitares, y que durante el período 1982-1983 a cargo del general Efraín Ríos Montt, eliminó cerca de mil ochocientos indígenas ixiles, es por ello que la justicia guatemalteca lo condenó en total a 80 años de cárcel al encontrársele culpable de genocidio y crímenes de lesa humanidad (ataques generalizados y sistemáticos contra la población civil que produzcan asesinato, exterminio, esclavitud, deportación, encarcelación, tortura, violación, etc.). Sigue leyendo



