El Cuencano sobrevive

por Andrew

Atrás quedaron los tiempos en los que el pobre estudiante cuencano tenía que tomar sus cuatro cosas y en pro del conocimiento y progreso para su ciudad, enrumbarse hacía la capital, y posteriormente al exterior, teniendo que atravesar su criollo homesickness, iniciando solo sus tareas de casa, tales como lavar, planchar, cocinar, etc. Situación ajena para el morlaco, quién al ser un “chico de casa“, tuvo siempre a su disposición dichos servicios brindados por su madre o empleada.

En la actualidad el joven ateniense, cuenta en la mayor parte de destinos universitarios con una serie de implementos para atender tales requerimientos, que en más de una ocasión le ayudaran en las difíciles artes del lavado y secado de ropa, así como los más variados condimentos y complementos para volver su estadía un poco más placentera.

Esta “can culture” (cultura de la lata), poco a poco nos vuelve dependientes a estos productos, sin embargo, hacen nuestra vida más tranquila y placentera.

Así que amigo estudiante, no dude en acudir al supermercado más cercano y buscar estas soluciones, y aún mejor si aún quiere recordar sus raíces, en España o Estados Unidos, cadenas como Alcampo, Corte Inglés, Walmart, etc, usted podrá encontrar desde el secretito del buen sabor Ajinomoto, pasando por las clásicas Sardinas Isabel, cerveza Pilsener, Achiote, y si aún quiere recordar a su ñusta,tome un buen Zhumir. Así que ahora no hay pretextos para dejar el homesickness de lado.

Manos a la obra y buen provecho!

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