Ecuador en Casa de Campo

por Andrew

peluquera

Ya sea para el turista, el residente, el estudiante o el trabajador, resulta interesante observar como Madrid ha ido creciendo y capturando momentos de la historia transformándolos ahora en grandes museos y palacios. Ciudad cosmopolita, que poco a poco se ha logrado integrar en la Unión Europea, y que además es una de las mayores receptoras de inmigración a nivel mundial; así, mientras la recorro velozmente en Metro, observo como en los vagones el espacio se transforma y las barreras raciales y lingüísticas desaparecen. Al poco tiempo suena el timbre, y anuncian la siguiente parada: Lago, estación adyacente a la “Casa de Campo”, propiedad que perteneció a la Casa Real y ahora constituye el parque público de mayor extensión del Municipio de Madrid.

Siento como si el transporte me habría llevado miles de kilómetros hacia el continente americano y, si mi visión no es ingrata, se reproduce con detalle el ambiente de cualquier feria o mercadillo de los Andes ecuatorianos. Si no fuese por los edificios y la fachada del Palacio Real que destaca en el horizonte, el visitante podría jurar que se encuentra en el Ecuador, pues la variedad de productos y la cantidad de compatriotas es realmente considerable; así, pese a estar a miles de kilómetros de distancia, las familias encuentran especialidades culinarias como chancho hornado, fritada, chochos, chulpi, guatita, pescado frito, tamales, empanadas de viento…; y demás productos “made in Ecuador”. Lastimosamente todo en un molesto de ambiente antihigiénico y sin los permisos municipales necesarios para dicha actividad comercial.

Tiempo atrás, la colonia de ecuatorianos improvisaba estas actividades en el familiar parque madrileño del Retiro, causando molestias sanitarias e impidiendo esa ansiada integración con la comunidad española. Razón por la cual fueron reubicados a la actual Casa de Campo.

Me llamó la atención como algunas damas improvisaban peluquerías en el mencionado parque: un espejo instalado en un árbol, una silla plástica y una que otra tonada nostálgica de Byron Caicedo, elementos que crean el ambiente propicio para que nuestros compatriotas inicien la fila para un económico corte de cabello. Esta experiencia me ha permitido comprobar que, pese a las dificultades, el trabajador ecuatoriano encuentra una alternativa para mantener sus tradiciones, gastronomía, juegos, etc.

Dentro de todo proceso de integración es importante mantener formas y hábitos de vida que a la vez respeten la realidad del Estado receptor, caso contrario inician las fricciones como la descrita del parque del Retiro, y sobre todo se crean falsos estereotipos entorno al “ecuatoriano”, que generan racismo, persecución y hasta una posterior exclusión. Actualmente la Comunidad de Madrid se encuentra invirtiendo cuantiosos recursos en la implementación de programas para jóvenes y adultos que apoyan el proceso de integración e inclusión, con el objetivo de que el migrante vea en España no solo su lugar de trabajo, sino una sociedad que puede convertirse en su hogar.

El tema de los movimientos migratorios no es fácil de afrontar, y es por ello que los principios de tolerancia y respeto de las culturas deben ser claves.
A veces me pregunto, solamente criticamos el hecho de que las sociedades estadounidense o española no permiten una rápida integración de los inmigrantes, sin embargo, en Ecuador también recibimos colombianos y peruanos, y creamos muchas trabas para su adaptación. Le invito a reflexionar las realidades en las que vivimos.

Artículo publicado en Diario el Mercurio

Foto y Video vía: www.mattabad.com

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