Correa en España

por Andrew

Imagen vía Aura Neurótica – Ludo

Con algunos días de antelación a la visita del presidente Rafael Correa a España, empezaron a circular invitaciones para la conferencia “Transformaciones políticas en Ecuador”, que iba a llevarse acabo en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Complutense de Madrid, incluso algunas redes sociales en Internet anunciaban el evento. Como era obvio, el evento me llamó la atención y haciendo un espacio entre los estudios, me puse la chaqueta y tomé el tren para Madrid, y entre conexiones de líneas de metros y autobuses, llegué al alejado campus de Somosaguas, donde el primer mandatario del Ecuador dictaría su charla.

El gran salón de esta casa de estudios se iba llenando de estudiantes, de entre ellos pocos éramos los ecuatorianos y curiosamente me senté en medio de, un detractor y un defensor acérrimo de la “revolución ciudadana”, así que pude tener un criterio totalmente objetivo del evento, donde con casi una hora de retraso, el presidente Correa hizo su ingreso en medio de un sequito impresionante de asesores, seguridad, y uno que otro dirigente político, que con insignias y colores del movimiento de gobierno quería hacerse presente, sin obtener mayor resultado entre los asistentes.

Al inicio se escucharon gritos de consignas revolucionarias, las mismas que no encontraron aceptación en el auditorio, y en seguida Rafael Correa inició con su intervención; su emoción era latente, se sentía como si había regresado a las aulas, en medio de universitarios con actitud desenfadada, el presidente dejo de lado la ponencia formal que tenía preparada y prefirió hacer un diálogo más cercano con los asistentes.

Por momentos me sentía perdido y creí estar en una clase de Historia Económica de Latinoamérica de segundo semestre, y que no se trataba de la Universidad Complutense, sino que era la San Francisco, pero de algo estaba seguro, el profesor seguía siendo Rafael Correa Delgado, quien con un buen manejo de estadísticas y con sus infaltables narraciones de experiencias como Ministro de Economía y como actual presidente del Ecuador, mostró una radiografía de izquierdas de la situación económica de nuestro continente.

El balance de la gira del primer mandatario fue positiva, teniendo en cuenta que Uribe, al igual que Correa, son los presidentes mejor valorados de Latinoamérica según lo indica la consultora mexicana Mitofsky, situación que hace difícil que sus interlocutores apoyen solamente a uno de los dos países. Por ejemplo el presidente español es hábil a la hora de enfrentar este tipo de situaciones, por lo que no dio un apoyo irrestricto a un determinado país, quedándose en un punto medio, ofreciéndose más bien como un interlocutor para una ansiada solución a la crisis que nos enfrenta con la hermana república de Colombia.

Sin duda que el Correa que llegó a España a reivindicar el nombre del Ecuador, fue otro del que se muestra diariamente ante los medios nacionales, se notaba como un presidente sereno y de consensos, un estadista, completamente diferente al que se retrata en la prensa digital que diariamente leo, lo cual me llamó gratamente la atención, sin embargo esperaría que sea ese mismo presidente el que regrese a mí patria a tender puentes con otros grupos y tenga esa visión amplia de país, como la que demostró en Madrid.

Lo publiqué en Diario El Mercurio

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