Exigimos seguridad

por Andrew

Uno de los problemas que más preocupa a los ciudadanos dentro de nuestra ciudad, es la Inseguridad, la cual pese a no ser tan grave como la que se vive en la Capital de la República o el Puerto Principal, se ha venido incrementando en la última década, y las medidas para combatir esta realidad, han quedado simplemente como “parches”, que simplemente han apaciguado los ánimos de quienes de una u otra forma reclaman por una villa en paz.

Debido al ambiente en el que vivimos, los padres de familia poco a poco se han ido convirtiendo en verdaderos “chóferes” de sus hijos, los cuales ante el alto riesgo que corren de que estos sean asaltados mientras caminan o toman el transporte público para dirigirse a las escuelas, academias, o actividades extracurriculares, optan por transportarlos y llevarlos de puerta a puerta, sin embargo, ¿hasta qué punto es factible vivir en esta burbuja de seguridad?

Somos conscientes que muchos barrios de nuestra urbe, los cuales guardan gran riqueza histórica y arquitectónica, son ahora verdaderos conventillos, donde las desigualdades sociales que atraviesan sus habitantes, les ha llevado a caer en actividades ilícitas, con la consecuente creación de inseguridad en dichos sectores; si bien es cierto, algunos proyectos de regeneración urbana, han sido puestos en marcha, el trabajo que se necesita en estas zonas debe ser integral.

Ya que más allá de poner un farol, pintar la fachada de la casa, o arreglar una vía, se debe trabajar con la gente, y satisfacer sus verdaderas necesidades, no solo hace falta maquillar la pobreza, o esconder a los mendigos detrás de grandes plataformas de concreto, para que turistas y autoridades nacionales crean que en Cuenca se percibe un ambiente de calma todos los días, y que en realidad se busca que la gente viva mejor.

Es por ello que si todos tenemos la aspiración de construir una ciudad donde nuestros hijos puedan transitar libremente sin temor a ser asaltados, y donde nuestras madres puedan subir tranquilamente al autobús sin que corran el riesgo de ser víctimas de un carterista, que se lleve el dinero de la compra para la semana; es necesario desarrollar dos factores fundamentales para luchar contra el fenómeno de la inseguridad ciudadana.

El primero se basa en eliminar las causas que llevan a los rufianes a delinquir, a través de una correcta aplicación de justicia social, que contemple que todos los ciudadanos tengan iguales oportunidades, así como lograr una correcta reintroducción de los sujetos de alto riesgo, a través de actividades productivas.

Y el segundo, sin duda es apropiarnos los cuencanos de nuestros espacios públicos, ya que toda plaza, parque, calle, son nuestras, y son para nuestro esparcimiento e integración. Así, cuando ciudadanos honestos y respetuosos logren llegar a ese nivel de apropiación, que conlleva un control implícito de esos espacios, al sentir cercanía, creará un efecto multiplicador donde los ciudadanos seamos los verdaderos guardianes de la ciudad, y de esta manera niños, jóvenes y adultos, podremos disfrutar a plenitud de una ciudad tan bella, aunque a veces insegura, como la Atenas del Ecuador.

Lo publiqué en Diario El Mercurio

Anuncios