¿Un genocidio?

por Andrew

rafa

Foto vía Diario El País

En menos de un siglo, el mundo ha atravesado una serie de conflictos internacionales, sin embargo es importante recordar dos historias particulares, que a veces por desconocimiento o falta de información han hecho que nuestras sociedades en las últimas semanas tomen equivocadas actitudes antisemitas alrededor del planeta.

A finales del 2008, luego de recibir una serie de agresiones por los grupos armados palestinos, entre ellos Hamás, el ejército israelí inició su invasión en territorio palestino mediante la operación “plomo fundido”, la cual se llevó consigo la vida de más de un millar de personas.

Para muchos ha sido una de las incursiones militares más exitosas de la historia, sin embargo este hecho generó la condena internacional, y sobre todo la pérdida de la batalla del Estado de Israel en el campo mediático, pues la comunidad internacional se alarmó frente a este hecho, e incluso el premio Nobel, José Saramago, dijo en su momento “Esto no es una guerra, no hay ejércitos enfrentados. Es una matanza…

No es un fracaso de la diplomacia internacional. Es una prueba más de complicidad con el ocupante”.

Frente a esto, Israel recibió algunos ataques por parte de grupos que han calificado la invasión como un verdadero genocidio, usando talvez esta palabra en vano. Pues incluso algunos escritores y medios de comunicación llegaron a comparar lo sucedido en Gaza con lo que ocurrió en su tiempo en Auschwitz.

Ahora bien, simplemente para recordar y comparar, durante la II Guerra Mundial la Alemania nacionalista de Adolf Hitler, eliminó alrededor de seis millones de judíos, y otros millones sufrieron los peores vejámenes que se han dado en la humanidad, para cumplir con la “solución al problema judío” que sostenía el III Reich. De esta forma este programa fue ejecutado de una manera sistemática y casi industrializada, a través de fusilamientos públicos o recluyendo a los judíos en campos de concentración, y a quiénes sobrevivían se les asesinaba en las cámaras de gas.

Tras la explosión del conflicto palestino-israelí en Gaza, en nuestra región se han dado una serie de incidentes antisemitas bastante contradictorios y sin sustento; desde manifestaciones donde los participantes enarbolaban signos en los que se igualaban las esvásticas nazis con estrellas de David, se referían a lo sucedido como un “genocidio palestino”, y poco a poco ha crecido la persecución a la población judía, simplemente por su etnia.

El escritor Josep Ramoneda, al respecto dijo el “Genocidio es una palabra demasiado fuerte como para devaluarla alegremente. Un genocidio, conforme al diccionario, es el exterminio o eliminación sistemática de un grupo social por motivo de raza, de religión o de política”.

No pretendo fanatizarme por una de las dos posiciones, simplemente recordar lo acaecido en los últimos años, y que ninguna de las matanzas sucedidas quede en la impunidad, pues los Derechos Humanos son universales y deben ser aplicados en todos los casos, no importa que haya muerto una persona, mil o un millón, ninguna puede ser olvidada y cada una debe ser juzgada y sancionada.

Lo publiqué en Diario El Mercurio

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