Copiar/pegar

por Andrew

Si bien es cierto, ser profesor universitario a tan temprana edad puede resultar un inconveniente, existen una serie de beneficios con los que contamos los nacidos en la “generación Y”, y es el manejo de las Tecnologías de la Información y de la Comunicación a nuestro favor.

Días atrás, mientras sentado en mí escritorio revisaba trabajos de mis alumnos, gratamente leía algunos ensayos con una excelente calidad académica, sin embargo, la redacción no era precisamente clara y el cambio de formato de texto era evidente.

Inmediatamente me generó la duda que dicho documento podía tratarse de una copia, y como es obvio, lo primero que hice fue acudir a un buscador de Internet y digitar la mitad de un párrafo, y el resultado fue devastador, el alumno había realizado una copia textual.

La forma de investigación narrada frente a posibles plagios resulta realmente “artesanal” en el campo informático, ante lo cual empresas como Telefónica, a través de su Fundación Educared, ha desarrollado programas de acceso gratuitos para profesores, los cuales permiten localizar e identificar documentos plagiados a partir del análisis de diferentes fuentes.

La aplicación se desarrolló a fin de comprobar si los trabajos desarrollados por los alumnos habían sido copiados íntegramente de una fuente de Internet, o si por el contrario habían sido plagiados de otros alumnos del mismo curso.

Cada día estudiantes secundarios y universitarios tienen como práctica común el conocido “copiar y pegar”, lo cual les permite hacer las cosas lo más rápido, con el mínimo esfuerzo; a esto se suma la infinidad de sitios Web que ofrecen a los usuarios la descarga de cuestionarios, trabajos, monografías, etc., con una calidad académica cuestionable, ya que no cuentan con un sustento bibliográfico o de investigación importante, o peor aún el aval de una institución educativa, tales son los conocidos sitios como el rincón del vago, monografías.com, entre otros.

Solo como ejemplo, el rincón del vago, recibe más de 21 millones de visitas de manera mensual, y cuenta con cerca de 70.000 artículos, entre los que se incluyen: apuntes, exámenes, trabajos, informes, ejercicios resueltos, etc. Es interesante rescatar que la página nació en una de las ciudades universitarias por excelencia, Salamanca, cuando sus creadores asistían a la Universidad Pontificia, y al no encontrar trabajos de la cátedra de religión, decidieron desarrollar una plataforma en la que se puedan “colgar” trabajos resueltos sobre diferentes tópicos, con el fin de ahorrar tiempo y recursos a perezosos estudiantes.

Es interesante reflexionar que el hecho de copiar y pegar, va más allá de un ahorro de tiempo a fin de terminar un trabajo, pues es el hecho de la apropiación indebida de ideas y documentos de terceros con el fin de un beneficio personal, lo cual ya supone una violación a los derechos de autor. Es por ello que si usted profesor, en un trabajo se encuentra mayor información que la solicitada, un lenguaje o estilo ajeno al del estudiante, o un conocimiento mayor al esperado, de seguro se trata de un plagio.

Lo publiqué en El Mercurio

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