Las hogueras de San Juan: mi experiencia desde Alicante

por Andrew

La relación del ser humano con la naturaleza ha sido tan significativa a lo largo de la historia que sin importar la civilización o el período estudiado, siempre se podrán encontrar importantes referencias al agua, viento, tierra o fuego.ali dos

Conocida es la especial referencia que los pueblos han tenido en relación al Sol, llegando incluso a tenerlo como una divinidad, y bien tratado ha sido ya en estas columnas de opinión la especial repercusión que éste ha tenido en la cosmovisión andina.

En Roma ya se usó la referencia al Dios Jano, aquel ser de dos caras que miraba tanto al pasado como al futuro, y representaba el inicio o comienzo de un período; posterior a ello la tradición Juanítica tiene una relación del todo particular con el cristianismo, no olvidemos que el patrón de las Corporaciones de los Constructores en la Edad Media fue justamente San Juan, tanto Evangelista como Bautista cuyas fiestas las celebraron en cada uno de los solsticios, junio y diciembre, respectivamente.

Y precisamente la celebración de sus fiestas marcan el inicio tanto del verano como del invierno, y es en el primero que existe una gran tradición en los pueblos del Mediterráneo para celebrar la llegada del período estival justamente con la elaboración de hogueras en las playas que en la noche más corta del año y con la luna llena renuevan a quienes la celebran, los reconforta y los estimula para una nueva estación.

En España, la ciudad de Alicante perteneciente a la Comunidad Valenciana, celebra de una manera particular esta importante fecha con alusión especial a las fiestas del fuego (festes de foc) o más conocidas como las Hogueras de San Juan, “Fogueres de San Joan”, que tienen como elemento principal la elaboración por parte de artistas y artesanos de la zona de enormes figuras de cartón y madera que recrean leyendas o narraciones mitológicas, las cuales son financiadas por parte de cofradías conocidos con el nombre de “festeros”, y que en los últimos años han ido incorporando figuras o “ninots” que satirizan la realidad política y económica del país ibérico.rajoy

Al pasear por las calles la celebración recuerda a un ecuatoriano en parte la tradicional quema de los años viejos al final de año, que justamente coincide con la fiesta de San Juan Evangelista, pero que lo hemos apropiado como un rito de renovación y preparación para el nuevo año.

dosEsta importante fiesta inicia en mayo con la elección de la “Bellea del Foc” (Belleza del fuego, que es la reina que preside los festejos), cobra fuerza con la “plantà” (noche del 19 de junio en la cual se arman las hogueras), mientras que la “mascletà” (concurso de fuegos artificiales durante seis días) representa el interés y respeto que se guarda al fuego, todo lo cual concluye la noche del 24 con la “cremà” (quema de todas las hogueras de la ciudad) que representa lo efímero de lo material e invita a la renovación para una nueva estación.

De esta manera pese a que las cifras no muestran una recuperación considerable en la economía española, su pueblo cierra por momentos los ojos y se deja llevar por el desenfrenante espíritu de las fiestas. A lo mejor las hogueras o la “mascletà” no les consigan un trabajo o le generen ingresos para pagar la cuenta del agua, pero la fiesta continúa y el derroche también.

¿No les suena conocida ésta historia?; y pese a ello hay gente que aún piensa que no nos parecemos.

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