Polémica en España por sentencia de Tribunal de Estrasburgo

por Andrew

sentencia

TEDH y la doctrina Parot

Con la finalización de la II Guerra Mundial las nacientes democracias iniciaron procesos de discusión y reconocimiento de derechos de los seres humanos que con el tiempo dieron nacimiento a dos de los grandes sistemas de protección de Derechos Humanos, a través de la Convención Europea de Derechos Humanos, CEDH, y la Convención Americana de Derechos Humanos, CADH, respectivamente. Sistemas que durante su vida institucional han sido objeto de duras críticas por parte de los Estados miembro, pero que sin duda su aporte ha sido significativo respecto a la garantía de los derechos de los ciudadanos y sobre todo sus sentencias han marcado un referente para el desarrollo de determinados derechos.

En el primer caso el Consejo de Europa con la creación del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, TEDH, conocido como Tribunal de Estrasburgo, generó un institución permanente que ha contribuido de manera positiva a consolidar el Estado de Derecho y sobre todo evitar el abuso por parte de los Estados respecto de los individuos a través de un mecanismo judicial accesible y que a diferencia de lo que ocurre con la Corte Interamericana de Derechos Humanos, en Europa se consideró importante dejar la opción que sí una vez dictada una sentencia por parte del TEDH ésta pueda ser revisada por la Gran Sala conformada por todos los jueces, luego de lo cual ésta se convierte en inapelable.

Situación que ha puesto contra la pared al Estado español estos días por la sentencia dictada en el caso de Inés del Río, condenada a 3000 años por crímenes cometidos durante su militancia en ETA Euskadi Ta Askatasuna (País Vasco y Libertad) y que destruye la denominada doctrina Parot, que se refiere a la sentencia dictada por el máximo tribunal de España en 2006, a través de la cual los beneficios de reducción penitenciarios se aplicaban sobre las penas de manera independiente (por cada delito) y no sobre la totalidad de la condena. Cuya aplicación implica mantener tras rejas a cerca de 60 miembros ETA que cumplen condena en España.

tedhLos 17 miembros de la Gran Sala desde Estrasburgo sostienen que la aplicación de la doctrina Parot implicó la violación del CEDH por parte de España, pues la norma que se aplicó a la detenida fue posterior al cometimiento de los crímenes, esto es no podría aplicársela una normativa con carácter retroactivo por más graves que sean los delitos. Razón por la cual manda que a que el Estado español ponga en libertad a la detenida así como a que se la indemnice con 30 000 euros.

Desde el gobierno español las reacciones no han tardado en llegar y han lamentado la decisión de la Gran Sala que ha ratificado la sentencia dictada en 2012. España pensó que en el caso de la doctrina Parot, los jueces de Estrasburgo actuarían de manera similar a aquellos casos polémicos como el de los crucifijos en las escuelas públicas italianas, donde la Gran Sala cambió de criterio y dijo al final que dichos elementos no violaban la libertad de culto en Italia, por la conmoción social que hubiese creado.

Sin embargo, ¿existe un real motivo para que esta sentencia de la Gran Sala conmocione al sistema español?; podríamos decir que la reacción tanto política así como en la sociedad será de importantes consecuencias, pues este mes se cumplen dos años del cese definitivo de la violencia por parte de la organización terrorista abertzale, ETA, y un dictamen a favor de uno de sus miembros sin duda traerá consecuencias en el proceso de paz.

No le queda más a España que cumplir lo dictado por la Gran Sala del TEDH pues como todo Sujeto de Derecho Internacional al formar parte del CEDH deberá aplicar la norma “pacta sunt servanda”, que obliga a los Estados que forman parte de un tratado a aplicarlos de buena fe.

Lo publiqué en Diario El Mercurio
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